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El 11 de septiembre generó más de un millón de interacciones en redes: la carga negativa supera cuatro veces al apoyo

Un estudio digital revela cómo Chile debatió el aniversario del golpe de 1973 en redes sociales, con un fuerte rechazo dominando la conversación.

Redacción Comunicados Ya|Política y Sociedad|

A 53 años del golpe de Estado que derrocó al presidente Salvador Allende, el 11 de septiembre sigue siendo una fecha que divide a Chile. Y en 2026, esa división no solo se expresó en calles y actos públicos, sino con fuerza inédita en las redes sociales. Un estudio de la consultora Simbiu, especializada en análisis de medios y reputación, reveló que la conversación digital en torno a esta conmemoración superó el millón de interacciones, con una marcada predominancia de publicaciones de tono negativo.

El análisis, dado a conocer por la firma Porter Novelli, monitoreó la evolución del debate durante el último trimestre. Los resultados muestran más de 4.500 publicaciones originales provenientes de más de 2.200 autores distintos y 306 sitios web individuales. Un dato que llama la atención: el 83% de toda esa actividad se concentró en los últimos diez días previos y posteriores al aniversario, evidenciando cómo la fecha activa de manera explosiva la memoria colectiva del país.

En términos de sentimiento, el estudio es elocuente: solo un 8,2% de las publicaciones tuvo una valoración positiva, frente a un 36,2% de contenido negativo. El resto, un 55,7%, correspondió a publicaciones informativas de carácter neutral. Esto significa que las voces críticas cuadruplicaron a las favorables en el debate digital.

Buena parte de esa carga negativa apuntó directamente al presidente José Antonio Kast, quien optó por no realizar ningún acto oficial de conmemoración. A diferencia de sus antecesores, el mandatario no emitió un mensaje presidencial ni participó en ceremonias de remembranza, argumentando la necesidad de «mirar hacia adelante» y decretar una jornada de trabajo institucional normal. La decisión no pasó inadvertida, sobre todo considerando las polémicas declaraciones que Kast ha hecho en el pasado relativizando los crímenes de lesa humanidad cometidos durante la dictadura.

Para la ciudadanía chilena, el impacto de este debate va más allá de las pantallas. Lo que se discute en redes refleja tensiones profundas sobre:

  • Cómo el Estado reconoce —o no— las violaciones a los derechos humanos del pasado.
  • El rol simbólico que tiene la figura presidencial en fechas de memoria histórica.
  • La brecha entre quienes exigen justicia y reparación, y quienes prefieren no remover heridas.

El estudio deja en evidencia que, aunque el Gobierno optó por el silencio institucional, la sociedad chilena no hizo lo mismo. En un año en que el país vive bajo una administración que ha cuestionado el relato oficial sobre la dictadura, el 11 de septiembre demostró que la memoria sigue siendo un campo de disputa vivo, activo y, sobre todo, digital.

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